viernes, 25 de febrero de 2011

Samuel Beckett

"(...)
VLADIMIR.- ¿Qué decía?... ¿Cómo sigue tu pie?
ESTRAGÓN.- Se está hinchando.
VLADIMIR.- ¡Ah, sí, ya sé!: la historia de los ladrones. ¿La recuerdas?
ESTRAGÓN.- No.
VLADIMIR.- ¿Quieres que te la cuente otra vez?
ESTRAGÓN.- No.
VLADIMIR.- Así matamos el tiempo. (Pausa.) Eran dos ladrones, crucificados al mismo tiempo que el Salvador. Se...
ESTRAGÓN.- ¿El qué?
VLADIMIR.- El Salvador. Dos ladrones. Se dice que uno de ellos fue salvado, y el otro... (Busca la expresión contraria.) ... condenado.
ESTRAGÓN.- ¿Salvado de qué?
VLADIMIR.- Del infierno.
ESTRAGÓN.- Me voy. (Queda quieto.)
VLADIMIR.-Y, sin embargo... (Pausa.) ¿Cómo es que...? Supongo que no te aburro.
ESTRAGÓN.- No escucho.
VLADIMIR.- ¿Cómo se comprende que de los cuatro evangelistas sólo uno presente los hechos de ese modo? Los cuatro estaban allí presentes… bueno, no muy lejos. Y sólo uno habla de un ladrón salvado. (Pausa.) Veamos, Gogo, tienes que devolverme la pelota de vez en cuando.
ESTRAGÓN.- Escucho.
VLADIMIR.- Uno de los cuatro. De los tres restantes, dos ni lo mencionan, y el tercero dice que los otros dos lo insultaron.
ESTRAGÓN.- ¿Quién?
VLADIMIR.- ¿Cómo?
ESTRAGÓN.- No entiendo nada... (Pausa.) ¿Insultado?, ¿Quién?
VLADIMIR.- El Salvador.
ESTRAGÓN.- ¿Por qué?
VLADIMIR.- Porque no quiso salvarles.
ESTRAGÓN.- -¿Del infierno?
VLADIMIR.- ¡No! De la muerte.
ESTRAGÓN.- ¿Y entonces, qué?
VLADIMIR.- Entonces hubo que condenar a los dos.
ESTRAGÓN.-¿Y después?
VLADIMIR.- Pero el otro dice que uno se salvó.
ESTRAGÓN.- ¿Y pues? No están de acuerdo, eso es todo.
VLADIMIR.- Allí estaban los cuatro. Y sólo uno habla de un ladrón salvado. ¿Por qué darle más crédito que a los otros?
ESTRAGÓN.- ¿Quién le cree?
VLADIMIR.- Pues todo el mundo. Sólo se conoce esta versión.
ESTRAGÓN.- La gente es estúpida.
(...)"

Fragmento del Capítulo I de "Esperando a Godot" - Samuel Beckett

domingo, 30 de enero de 2011

Cronología Nostálgica De Cuna



".... como una cuna.
Coleccionista de detalles, de momentos sublimes apilados en estantes;
   desordenados;
               que crean mi carácter,
                                               mi visión,
                                                             mi vida.
... como una cuna".

De cuando la realidad excede al lenguaje. Y a la imagen.

Aguada, latex, tinta y pastel sobre papel.
45 x 63 cm 

miércoles, 19 de enero de 2011

Venus de Willendorf


La vi pasar, como cargando millones de estrellas en el buche,
Bella, como lapacho blanco en flor.
            Las plumas forraban el suelo como un rebaño de abejas formando una alfombra marrón y verde
                        pesada
                                    prolijamente acomodada.
El viento no se atrevía a invitar a planear a ninguna de ellas.
            Porque yo recuerdo.
                                            Recuerdo sus colibríes, sus perdices.
            Recuerdo la candida sonrisa de los ancianos sentados en la vereda. Saludando.
            Recuerdo la noticia al salir del colegio de un disparo de escopeta en el desván de una casa,
              como recuerdo la armónica, los patos, el rosal, el piano.
            La parra, rebosante, sujetando cansada, los racimos verdes de la uva dulce, jugosa, que generosamente me convidaban aquellos atardeceres y que yo devolvía en palta.
            Los hielos de jugo de naranja en las siestas de verano,
            los caramelos, y las plegarias por un trueque de vida,
                                                                                                  las cuales imitan inútilmente, por instinto, los mamboretáas.
Y, como ella, recuerdo todos los tangos, las galletas y un ligero sabor a queso fundido;
 también los botones;
                                los gorriones los robaban para souvenir.
Anoche hablé con ellos,
se presentaron casi como lenguas de fuego cabalgando en pelo,
les coloqué las riendas y los estribos (aunque a veces prefiera olvidarlos tirados, como aprendimos a olvidarnos ambos las espuelas) y dejé que el viento haga los suyo.
                                                           Aquel lapacho no dará flores sepia.
Hoy la veo pasar cargando millones de estrellas y repartiéndolas en la tierra.
                        Siempre lo hizo.


Esta estatuilla es considerada una de las primeras manifestaciones religiosas del hombre. Se estima que fue realizada hacia el 25000 a.c. y aunque todavía se discuten las posibilidades de su carácter simbólico me valgo de ella para rendir homenaje en el día de su nacimiento, como en el de muchas otras cosas, a mi nona (descartando parámetros estéticos actuales). Madre y mujer por excelencia. Tana.
El epígrafe trata de ella y de una infancia de barrio.
Espero sean de su agrado.

jueves, 30 de diciembre de 2010

Van Gogh de Villa 9 de Julio

Concilia el sueño en su tenue idolatría -sepulcro fiel de las gotas de aceite, fango y sudor arrebatadas por el aire de mañana- y llora
            Llora su nombre en vano y cae
                                                 como desgranando el cielo.
             Cielo.
                      Llanto fecundado al alba de la noche.
Lo observé apoyando la nariz contra el vidrio mientras la niebla estrellada en el espejo me dictaba al oído: -"Dios enmarca las paredes del insomnio y una luz perpendicular a los ojos taja la miseria de saberte nuevamente acorralado".
Vi las cenizas desparramadas en el aire y no fue un encanto de nostalgias claudicándole a los vientos, suplicando el vaivén de un suspiro. Fueron cruces clavadas, yugos corrompiendo su pureza.


Espera,
             siempre espera.

El dibujo se publicó hace unos meses en la contratapa del Nº2 de la gloriosa revista mariateguista "Ojo al Charqui" de Santiago del Estero. El título original de la obra es "vición" y es una fotografía que tomó mi gran amigo Juan Pablo Gomez Omil (el dueño de la bandera) hace ya varios años. Hoy dibujada y retocada la titulé así apodando a este Sr., hasta ahora anónimo, basándome en su parecido con el gran pintor y el lugar en donde fue tomada la foto.  El epígrafe llamó a mi almohada mucho antes de encontrar su ilustración, quizás por la misma época en que Gome' tomaba la foto.
Sin más preámbulos aquí la cuelgo y que Dios se apiade de su calma.

viernes, 10 de diciembre de 2010

Esfinge



"Y ha de mirar desde la arena como epitafio del poder"
Pa' los cumpas Pablo Ivan Rios y Roberto Carlos Jasaja que lo miran por la net.